EDITORIALES
Verano
2004
Nº
9
DIMENSIÓN
RELIGIOSA-DIMENSIÓN
ESPIRITUAL.
La
espiritualidad
siempre
ha
estado
presente
en
todos
los
ordenes
de
la
vida,
aunque
actualmente
parece
no
estar
de
moda,
parece
de
gente
mayor
;
la
sociedad
da
más
importancia
al
apoyo
psicológico,
al
que
considera
signo
de
modernidad,
de
avance
social,
que
al
espiritual.
El
rechazo
social
ante
la
dimensión
espiritual
radica
en
una
confusión
con
la
dimensión
religiosa
reduciendo
la
primera
a
la
segunda.
La
dimensión
espiritual
es
más
amplia
que
la
religiosa,
la
primera
tiene
que
ver
con
la
experiencia
real
(es
lo
más
específicamente
humano,
lo
que
nos
diferencia
de
otros
seres
vivos)
mientras
que
la
segunda
tiene
que
ver
con
creencias
o
fe.
La
búsqueda
del
sentido
de
la
vida,
el
sentido
último,
la
respuesta
solidaria,
son
valores
que
apelan
a
esta
esencia
espiritual
humana.
Las
religiones
son
una
propuesta
humanizadora
para
el
hombre,
pero
marcan
un
sendero,
unas
normas
que
cumplir,
una
forma
de
relacionarnos
con
los
otros
y
con
Dios,
pero
dejan
poco
margen
para
la
expresión
individualizada
de
esa
creencia
y
ninguno
para
la
incorporación
de
otras
formas.
Comprende
la
dimensión
del
ser
humano
que
queriendo
confesarse
creyente,
se
religa
(religión)
se
une
a
un
credo,
a
una
persona,
a
un
dios
personal
y
a
un
grupo
que
dice
creer
lo
mismo
y
expresar
sus
creencias
en
formas
de
conductas,
códigos
éticos,
celebraciones
y
ritos.
El
ser
humano
doliente
necesita
tanto
el
abrazo
físico,
como
el
consuelo
espiritual,
el
amparo,
el
ser
confortados
por
Dios.
¿Cómo
se
entiende
el
apoyo
espiritual
al
hombre
que
pregunta,
lleno
de
rabia
o
de
miedo
por
categorías
específicamente
espirituales
como
el
mal
en
el
mundo,
el
amor,
el
destino,
el
más
allá,
la
supervivencia,
el
reencuentro,
concretar
la
esperanza
(antropológica)
el
deseo
y
la
ilusión
de
continuidad,
de
que
esto
no
acabe.
-
Facilitando
su
llanto,
la
expresión
de
la
rabia,
su
reclamación
a
Dios.
-
No
responder
a
las
preguntas
existenciales
(exclamaciones
en
forma
de
oración
en
las
que
a
quién
tenemos
confianza,
Dios,
se
le
cuenta
lo
que
pasa,
lo
que
sentimos,
para
que
EL
se
entere)
-
Dar
tiempo
a
que
el
proceso
en
sí
haga
su
trabajo
de
curación
A
los
niños
que
pierden
a
un
ser
querido.
Ya
que
su
temor
es
más
instintivo
(¿Vamos
a
tener
dinero
a
partir
de
ahora?)
-
hay
que
ponerles
agarraderas
día
a
día
para
conformar
su
seguridad.
A
los
adolescentes
(¿Porqué
Dios
nos
ha
hecho
esto?)
(¿porqué
nos
ha
tocado
a
nosotros?)
Al
ser
más
viscerales
e
impulsivos,
-
El
apoyo
está
más
en
incrementar
su
autoestima.
-
Enfocarles
a
que
no
se
empeñen
en
hacer
culpables
a
quienes
no
lo
son.
Dios
no
mata,
Dios
da
la
libertad
al
hombre
para
que
elija
su
destino
(consolidar
su
creencia)
Respetarles
de
una
forma
sagrada
si
sientan
a
Dios
en
el
banquillo
de
los
acusados
y
le
pidan
cuentas.
-
Confortarles
diciendo
que
su
pregunta
es
natural,
es
un
desahogo,
por
el
que
expresan
la
condición
de
su
corazón
humano.