UN
RECORRIDO
EXCEPCIONAL
Cuando
Alexandre
Malet,
joven
alto,
saboyano,
de
menos
de
15
años,
empujó
la
puerta
del
Centro
que
dirigía
y
dónde
enseñaba
Yoga
y
Nei
Jia
Quan
(artes
marciales
internos
chinos)
así
como
el
masaje,
nadie
habría
podido
decir
que
la
Ciencia
del
Yoga,
del
Nei
Jia
Quan
y
del
Arte
del
Tacto
iba
a
volverse
para
él,
como
para
mucho
de
sus
compañeros
de
práctica,
un
medio
de
enriquecerse
individualmente
y
así
ayudarle
a
encontrar
su
sitio
en
la
sociedad.
La
idea
del
centro
era
sencilla:
los
jóvenes
podían
acudir
al
centro,
cada
día,
a
partir
de
las
17h15,
momento
en
que
terminaban
sus
clases
académicas,
y
quedarse
para
practicar
durante
el
tiempo
que
quisieran.
Normalmente,
permanecían
en
el
centro
hasta
que
sus
padres
les
recogian,
al
terminar
la
jornada
laboral.
No
había
uniforme,
cinturón,
o
grado,
ni
competición,
o
combate
fuera
de
la
práctica
del
Tui
Shou
(estructura,
escucha,
sentir
la
energía
del
compañero
y
no
del
adversario).
El
único
objetivo
era
progresar,
luchando
únicamente
contra
sí
mismo,
y
ayudando
a
sus
compañeros
a
descubrir
cómo
reconocer
sus
debilidades.
Las
cinco
reglas:
Respetar
la
limpieza
y
el
silencio
del
lugar,
sus
compañeros,
sus
profesores
y
lavarse
los
pies
(practicábamos
con
los
pies
descalzos).
Elegir
el
no
hacer
a
los
otros
lo
que
no
me
gustaría
que
me
hicieran
a
mí.
No
utilizar
la
fuerza
bruta
y
buscar
la
vía
de
la
flexibilidad.
Eso
permitió
a
cada
uno
crecer,
dejando
aparecer
su
niño
interior,
sin
miedos
y
sin
mentiras,
con
seguridad,
confianza
y
sin
ningun
peligro.
Alexandre
demostró
su
entusiasmo,
muy
pronto,
y
sus
progresos
fueron
fulgurantes.
Un
día
me
preguntó
cómo
hacer
para
llegar
a
ser
un
Maestro.
Mi
respuesta
fue
la
siguiente:
practicar
cada
día
con
constancia
y
de
manera
regular;
respetar
a
sus
padres,
sus
prójimos,
sus
profesores
y
a
sí
mismo;
acudir
al
centro
para
inspirarse
al
lado
de
sus
compañeros
y
de
sus
profesores;
leer
libros,
ver
películas,
museos,
encontrar
a
personas
cuyas
motivaciones
despiertan
el
conocimiento
y
el
saber
=
Estudiar,
observar,
reflexionar,
discernir.
Además,
conocer
la
vida
de
los
grandes
sabios
de
este
mundo:
medicina,
educación,
nutrición,
artes,
deportes,
industria,
política,
tecnologías,
tradiciones
y
espiritualidad,
prestar
atención
a
lo
que
se
come
y
se
bebe;
dormir
correctamente
y
evitar
perder
demasiado
su
semen
(espermatozoides).
No
emborracharse,
ni
fumar,
ni
tomar
drogas
fuera
de
las
experiencias
(que
se
hacen
lo
menos
frecuente
posible)
que
cada
ser
humano
tiene
que
hacer
en
nuestra
sociedad
para
aprender
a
volverse
responsable
de
su
vida.
Llegar
a
ser
Maestro,
es
un
camino
de
toda
una
vida,
y
se
debe
tener
presente
que
uno
no
se
llama
a
sí
mismo
Maestro,
es
el
mundo
exterior
quien
lo
reconoce
como
tal.
Con
estas
bonitas
palabras,
Alexandre
se
puso
a
practicar
varias
horas
al
día
con
perseverancia,
paciencia
y
voluntad
(lo
que
significa
adquirir
el
Kung
Fu),
y
a
aplicar
los
principios
enunciados
más
arriba.
En
varios
meses
su
personalidad,
su
carácter,
su
inteligencia
,
como
la
de
sus
hermanos
y
hermanas
de
práctica,
se
hicieron
más
y
más
sutiles
y
radiantes.
Al
cabo
de
algunos
años,
con
este
programa
de
practica,
sus
progresos
fueron
espectaculares
en
cada
aspecto
de
su
aprendizaje,
me
contó
entonces
su
deseo
de
viajar
a
la
India,
con
la
aprobación
de
sus
padres,
y
se
apuntó
en
la
universidad
de
Yoga
para
estudiar
durante
un
año.
Así
que
en
India,
estudió
en
la
universidad,
y
encontró
el
Yoga
Tántrico
(el
yoga
de
las
energías
sutiles
del
hombre,
llave
de
su
desarrollo
físico,
psíquico
y
espiritual)
del
que
se
convirtió
en
Experto
y
más
todavía…
Quién
habría
adivinado
que
no
volvería
a
Francia,
que
decidiría
ir
a
instalarse
a
Japón
para
estudiar
el
Aikido
(después
de
8
años
de
práctica,
es
hoy
cinturón
negro,
varios
Dan),
que
fundaría
una
familia
y
conseguiría
integrarse
hasta
fundar
su
escuela
de
Tai
ji
Quan
"Yang's
Esencia"
en
Osaka,
Japón
(*),
después
de
haber
conseguido
las
distinciones
más
altas
en
competiciones
en
los
Estados
Unidos
(es
ganador
de
varias
medallas
de
oro
en
Tai
Ji
Quan…Forma,
Empuje
de
manos,
Armas).
Fue
una
sorpresa,
cuando
recibí
una
invitación
de
su
parte
para
ir
a
enseñar
a
sus
alumnos
Tui
Shou
(
empuje
de
manos)
y
el
Bagua
Zhang
(arte
del
Cambio
de
Palma),
durante
10
días.
Acepté
con
un
gozo
intenso
de
ir
a
Japón
y
transmitir
a
sus
alumnos/investigadores,
todos
practicantes
apasionados,
lo
que
la
experiencia
de
la
práctica
me
había
traído
(un
proverbio
dice
que
se
reconoce
un
profesor
bueno
por
la
calidad
de
sus
alumnos.)
Alejandro
el
Grande,
vino
a
buscarme
al
aeropuerto
hablando
japonés,
inglés
y
francés,
guiándome
y
facilitándome
el
acercamiento
all
Japón
reservado
a
los
japoneses.
Fuera
de
los
seminarios/cursos,
me
regaló
uno
de
los
mejores
recuerdos
de
mi
vida:
el
Japón
tradicional,
vivir
en
casa
de
los
padres
de
su
mujer
(tatamis,
futon,
baños,
vivir
sobre
el
mismo
suelo),
ir
al
templo
de
los
Sumotori
para
asistir
a
las
finales
del
año
y
dar
me
cuenta,
por
fin,
porqué
los
Sumos
son
Semidioses,
porqué
delante
de
estos
luchadores
nos
vemos
obligados
a
volvernos
humildes
y
reconocer,
como
practicante,
que
el
aprendizaje
no
tiene
fin.
Encontrar
a
Isamou,
un
hombre
joven
de
70
años
que
me
creafirmó
en
la
practica
del
arte
de
la
respiración
y
de
la
meditación.
Con
él
fuimos
al
encuentro
del
Shorinji
Kenpo
cuyas
fuentes
proceden
del
boxeo
Shaolin
a
través
de
un
investigador,
Shiméru,
e
increíble
pero
auténtico,
Shiméru
habla
español
ya
que
fue,
durante
años,
encargado
de
hacer
conocer
el
Shorinji
al
pueblo
español,
saludo
de
su
parte
todos
sus
alumnos
que
han
tenido
la
suerte
de
practicar
con
él.
Para
mí
este
encuentro
me
convenció,
una
vez
más,
que
las
peleas
de
escuelas
son
inútiles.
Todas
las
escuelas
cuyos
instructores,
profesores,
maestros
son
practicantes
sinceros
y
serios
tienen
que
conocer
el
trabajo
llamado
externo
y
luego
seguir
progresando,
trabajando
el
interno
o
al
contrario
empezar
por
el
interno
para
dirigirse
hacia
el
externo.
El
Shaolin
que
encontré
en
China,
hace
años,
ponía
énfasis
en
la
meditación
y
el
trabajo
de
las
formas
y
del
soplo.
En
Japón
lo
que
vi
de
Shorinji
Kenpo,
fue
un
trabajo
basado
únicamente
en
la
autodefensa
y
el
combate,
a
no
ser
que
entraras
en
un
templo.
Cuántos
practicantes
quedarían
incompletos.....
mientras
que
para
mí
el
objetivo
es
unificar
el
interno
y
el
externo,
sin
embargo
sin
necesitar
unirse
a
una
iglesia,
una
federación
o
una
organización.
Afortunadamente,
hoy
gracias
a
los
investigadores
del
mundo
entero,
es
posible
entender
la
fusión
que
se
ha
operado
desde
algunos
años,
acelerada
por
los
medios
de
comunicación
y
los
seminarios
que
dan
la
posibilidad
al
alumno
de
ver
lo
que
ocurre
en
otra
parte
y
así
discernir
por
él
mismo
lo
que
es
bueno
para
él,
no
ser
un
seguidor
ciego
que
podría
ser
peligroso
para
él
mismo
y
para
los
otros.
Tener
el
placer
de
participar
en
la
fiesta
de
los
cerezos
en
flor,
de
encontrar
a
las
geishas,
visitar
los
templos
sintoístas
y
budistas,
comprender
su
influencia
en
el
seno
de
la
práctica
de
las
Artes
Marciales
Japoneses.
Descubrir
el
Japón
tradicional
y
moderno
en
los
lugares
de
baños
y
de
purificaciones....
10
días
llenos
de
intercambio,
de
práctica,
de
experiencias
hasta
mi
vuelta.
Alexandre
lo
que
has
compartido
conmigo
es
la
posibilidad
de
creer
en
el
ser
humano,
de
tener
confianza
en
la
tolerancia,
en
el
derecho
de
ser
diferente,
de
escoger
caminos
que
nos
alejan
del
rebaño
sin
volvernos
marginales,
de
compartir
nuestro
saber
sin
dudar.
Qué
la
fuerza
sea
contigo,
eres
hermoso,
Alexandre.
Gracias
por
ser
lo
que
eres,
gracias
por
estos
diez
días
maravillosos
pasados
en
tu
compañía.
Om
Mani
Padme
Hum,
Hari
Bol,
Sayonara,
hasta
luego.
Bertrand
Hamel
acuerzabbh@hotmail.com
www.pensamientoconductor.com
(*)
Alexandre
Malet.
(Yang´s
Essence)
OSAKA,
JAPON.