Desde
siempre
me
recuerdo
en
danza
de
una
forma
o
de
otra,
con
mi
padre,
con
maestros
aquí
y
allá,
en
Compañía
como
profesional
y
ahora
compartiendo
con
alumnos
lo
que
he
aprendido
y
lo
que
sigo
aprendiendo.
La
llegada
de
Bertrand
Hamel
vuelve
a
ponerme
en
contacto
con
lo
más
esencial,
con
lo
más
sencillo
:
la
estructura
y
la
respiración
natural.
Suele
suceder
que
lo
más
sencillo
se
hace
complicado
con
el
mal
aprendizaje
y
con
todas
las
dificultades
que
ponemos
a
lo
REAL.
El
más
simple
paso
de
danza
resulta
difícil
para
un
cuerpo
que
ha
perdido
la
naturalidad.
Con
este
trabajo
podemos
volver
a
ser
sensibles,
escuchando
a
nuestro
cuerpo
podemos
sentir
donde
nace
el
movimiento,
la
danza
o
el
empuje,
cuál
es
la
dirección,
dónde
nos
proyectamos.
Si
soy
capaz
de
escucharme
puedo
empezar
a
conocer
al
otro.
Bertrand
Hamel
propone
un
trabajo
muy
interesante
como
base
a
cualquier
actividad
relacionada
con
el
movimiento
y
la
Danza.
Es
un
proceso
lento
pero
muy
efectivo
que
produce
cambios
importantes
en
la
estructura
si
somos
capaces
de
aceptar
sin
oposición
el
movimiento
que
el
otro
nos
propone.
Poner
en
práctica
el
“hacer
sin
hacer”,
PERMITIR
el
movimiento
es
un
placer
y
puede
ser
la
única
solución.
Olga
Calleja
Aira
Maestra
de
danza,
bailarina
profesional y
Co-directora
del
Espacio
de
Danza
"Galibo"
en
Bilbao)
Alumna
Curso
"Empuje
de
Manos
"