por Concha Herrera

El Empuje de Manos de Bertrand Hamel

La búsqueda de la estructura corporal es una tarea difícil para cualquier practicante de Tai Chi. En la estructura correcta está la armonía de cada movimiento y tras esta armonía está el flujo de energía interior, después una vez que estamos en perfecta sintonía de cuerpo y de espíritu, llega, tras años de practica esa otra forma de energía que vivifica, llena y sana: la Energía Vital.

  Buscar esa energía purificadora es la tarea que ha emprendido el maestro Bertrand Hamel y que intenta transmitir a los alumnos que participan en sus seminarios de Empuje de Manos. Para Bertrand la postura correcta comienza con el asentamiento de pies y piernas y la alineación correcta de la columna, para luego pasar a las diversas Formas del Tai Chi que nos van a exigir el cambio de peso de manera armónica. Sin este asentamiento, la primera meta que exige a sus alumnos, no hay posibilidad de hacer bien tai chi o cualquier disciplina relacionada con las artes marciales, de las cuales Bertrand tiene un amplio historial de maestría.

  Los profesores y alumnos de Tai Chi nos encontramos a menudo con el problema de que hay esfuerzos que no desembocan en una realización correcta de las secuencias y movimientos de la Forma. Su realización correcta  es una ardua tarea que nos lleva años de práctica. A unos les cuesta más que a otros el lograr una postura correcta y una buena estabilidad porque la columna se carga, porque no controlamos  el peso, porque no armonizamos el cambio, porque empujamos de manera desproporcionada, etcétera, etcétera.  A menudo, lo difícil  no es el memorizar la secuencia, tras los primeros apuros de las primeras clases,  sino el incorporarlas de manera correcta. Limar y atender a ese “pequeño detalle” que llamamos en Xin Yi, no es otra cosa que ir limando de imperfecciones nuestros movimientos, ardua tarea cuando llevamos a veces años de práctica y el cerebro se nos resiste. La percepción del movimiento correcto viene con los años y no siempre con igual fortuna, no todo el mundo tiene el mismo nivel de percepción del movimiento y su correcta incorporación porque hay fallos en el asentamiento, en los empujes, en el control de las tensiones, en los movimientos que unas veces son demasiado laxos, en el amaneramiento del giro de muñecas y brazos, en la apertura y ejecución de los círculos, etc. Pues,  para perfeccionar todo esto y para mucho más sirve el Empuje de Manos que realiza Bertrand Hamel. 

Según este maestro, el Empuje de Manos es como el “magma” del que ha surgido el arte marcial del Kung Fu, y también los movimientos del Tai Chi, en cualquiera de sus diversas formas: Yang, Chen, Xin Yi, etc. que no olvidemos que son artes marciales que en lugar de la Fuerza, trabajan con la Energía, pero esta energía es Fortaleza corporal, sin tensión.

  Cómo se lograr tener una buena estructura  correcto asentamiento del practicante de Tai Chi. Esta  es la base del primer ciclo del Curso de Manos de Hamel, francés de nacimiento, pero recriado corporalmente, desde niño en la práctica del Yoga y de adulto en las artes marciales del Oriente, tales como el Kung Fú Mongoliano, Tai Chi y diversos conocimientos médicos que le han aportado su profesión de Médico Naturópata.

  Hoy, sus alumnos españoles se pueden beneficiar de este crisol de conocimientos  y de su peculiar forma de enseñar el Tai Chi a través del Empuje de Manos. Su técnica es válida para mejorar  la estructura de cualquier practicante no importa de qué Estilo. En sus clases, cada alumno va despertando al movimiento correcto y concreto. Se parte del cuerpo bajo la perspectiva que está relacionada con la propia estructura ósea y muscular. La articulación de la cadera, el trocánter, el fémur, la rodilla, las torsiones,  el asentamiento de los pies, el cambio de peso, la elongación o alargamiento muscular, el empuje de manos con energía y  sin fuerza utilizando nuestras propias palancas corporales,  están ahí y las vamos descubriendo con paciencia  con la ayuda de Bertrand.

  En definitiva  con él podemos ampliar el nivel de conocimientos corporales que nos permiten una mejor práctica personal del Tai Chi y también una ayuda para los que como yo, impartimos clases de Tai Chi Xin Yi. Quizás, el maestro Bertrand es una de las llaves que nos permiten abrir con un conocimiento más preciso, la puerta del Aliento Vital, ese algo mágico que todos vamos percibiendo en pequeñas dosis y que surge de nuestro interior y nos va impregnando con la magia que nos rodea y que está en el cielo, tierra, agua, animales y … semejantes.   Es en definitiva llegar a enlazar con uno de los hilos del magma universal energético que vivifica, sana y llena de alegría nuestro cuerpo y nuestro espíritu. 

    Concha Herrera. Alumna de Empuje de manos 2º nivel, de Bertrand Hamel. Profesor de Taichi Xin Yi 

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